El coste oculto de trabajar sin los sistemas 3D de maquinaria.
En una obra, unos centímetros pueden parecer insignificantes.
Pero cuando esos centímetros se multiplican por cientos o miles de metros cuadrados, el resultado puede convertirse en una cantidad importante de dinero.
Imagina una excavación en la que el proyecto establece que deben retirarse 1.000 m³ de terreno.
La excavadora trabaja, pero no dispone de una referencia digital precisa y el operador termina retirando 1.100 m³.
Aparentemente, esos 100 m³ adicionales pueden parecer un pequeño error.
No lo son.
Esos 100 m³ de sobreexcavación no solo representan 100 m³ más de tierra retirada. Pueden implicar más horas de máquina, más combustible, más transporte, más mano de obra, más gestión de residuos o tierras y, dependiendo del proyecto, la necesidad de aportar posteriormente material de relleno y compactarlo.
Y aquí aparece una cuestión que muchas empresas de movimiento de tierras deberían hacerse:
¿Cuánto dinero estamos perdiendo realmente cada vez que sobreexcavamos?
La respuesta depende del proyecto, del tipo de terreno, de la maquinaria y del destino del material. Pero existe una realidad común: excavar de más casi nunca sale gratis.
Por eso, los sistemas de control y guiado 3D para maquinaria están adquiriendo cada vez más importancia en construcción y movimiento de tierras. CHCNAV, por ejemplo, desarrolla soluciones que combinan GNSS, sensores instalados en la máquina y visualización en cabina para que el operador pueda trabajar respecto a la superficie de diseño en tiempo real.
En Geogest comercializamos en España diferentes soluciones de control de maquinaria 3D CHCNAV para excavadoras, bulldozers y motoniveladoras.
Puedes conocerlas todas en nuestra página de sistemas de control de maquinaria 3D CHCNAV.
El verdadero coste de una sobreexcavación
Uno de los errores más habituales es pensar que el coste de sobreexcavar equivale únicamente al precio de retirar la tierra adicional.
No es así.
Cuando una máquina excava más de lo previsto, pueden aparecer varios costes asociados.
Podemos resumirlos de esta manera:
Coste de sobreexcavación = excavación adicional + carga + transporte + gestión del material + relleno + compactación + tiempo de máquina + mano de obra + posibles retrasos.
Y dependiendo del proyecto, pueden añadirse otros costes indirectos.
Por ejemplo, si una excavadora retira 100 m³ adicionales, hay que preguntarse:
- ¿Cuánto tiempo adicional ha trabajado la excavadora?
- ¿Cuánto combustible ha consumido?
- ¿Ha sido necesario utilizar más camiones?
- ¿Dónde se ha llevado ese material?
- ¿Hay que pagar por su transporte o gestión?
- ¿Es necesario volver a rellenar la zona?
- ¿Qué material se utilizará para el relleno?
- ¿Quién realizará la compactación?
- ¿Cuánto tiempo adicional necesita la obra?
- ¿Se ha producido algún retraso en las siguientes fases?
El problema es que el coste de la sobreexcavación puede aparecer repartido en diferentes partidas, por lo que muchas veces no se percibe como una única pérdida.
Un ejemplo sencillo: 100 m³ que pueden convertirse en mucho dinero
Volvamos al ejemplo.
El proyecto establece:
Excavación prevista: 1.000 m³
Pero finalmente se ejecutan:
Excavación real: 1.100 m³
Resultado:
100 m³ de sobreexcavación.
Es importante aclarar que 100 m³ no tienen un coste universal. El impacto económico depende de las condiciones concretas de cada obra.
Pero podemos utilizar una situación hipotética para entender el problema.
Supongamos que, sumando diferentes conceptos, el coste efectivo asociado a retirar y gestionar un metro cúbico adicional asciende a 20 €/m³.
En ese escenario:
100 m³ × 20 €/m³ = 2.000 €
Y eso sería solamente el coste asociado a esos 100 m³ adicionales bajo esa hipótesis.
Si además la sobreexcavación obliga a rellenar posteriormente la zona, podemos tener otro coste.
Supongamos, únicamente como ejemplo, que el relleno y compactación tienen un coste de 15 €/m³:
100 m³ × 15 €/m³ = 1.500 €
Ya tendríamos:
2.000 € + 1.500 € = 3.500 €
Y todavía no hemos considerado posibles costes indirectos, retrasos, esperas, desplazamientos adicionales o incidencias derivadas de la modificación de la ejecución.
Por tanto, una desviación aparentemente pequeña puede terminar teniendo un impacto económico considerable.
Estos valores son únicamente un ejemplo orientativo. Cada empresa debe calcular sus costes reales de excavación, transporte, gestión, relleno y compactación.
El problema no es solamente excavar de más
La sobreexcavación tiene una segunda consecuencia que puede ser todavía más importante:
Hay que solucionar el espacio que hemos creado.
Si una excavadora debía alcanzar una determinada cota y termina excavando por debajo de ella, ese volumen adicional no desaparece.
Hay que devolver la superficie a la cota prevista.
Y eso normalmente implica aportar algún tipo de material.
Dependiendo del proyecto, puede ser:
- Tierra seleccionada.
- Zahorra.
- Material granular.
- Hormigón.
- Material de relleno específico.
- Material estabilizado.
Además, el relleno puede requerir:
- Transporte del material.
- Extendido.
- Nivelación.
- Humectación, cuando corresponda.
- Compactación.
- Comprobación de cotas.
- Nueva medición.
Es decir, un error durante la excavación puede generar trabajo adicional en fases posteriores.
Sobreexcavar significa trabajar dos veces
Esta es probablemente la forma más sencilla de entender el problema.
Cuando una excavadora sobreexcava, puede ocurrir algo parecido a esto:
Excavar → retirar material → transportar → detectar el error → aportar material → extender → compactar → comprobar.
Cuando el trabajo se ejecuta correctamente desde el principio:
Excavar → comprobar → continuar.
La diferencia entre ambos procesos es precisamente donde se encuentra buena parte de la productividad que puede aportar un sistema de control 3D.
Los sistemas de CHCNAV están diseñados para proporcionar al operador información en tiempo real sobre la posición de la cuchara respecto a la superficie de diseño, reduciendo la necesidad de comprobaciones manuales y ayudando a minimizar errores y retrabajos.
¿Por qué se produce la sobreexcavación?
La sobreexcavación puede tener diferentes causas.
No necesariamente significa que el operador haya cometido un error.
Puede producirse por:
1. Falta de referencias suficientes
Cuando la excavadora trabaja utilizando únicamente referencias físicas puntuales, puede resultar complicado mantener un control continuo de toda la superficie.
2. Errores de interpretación
La información del proyecto puede tener que interpretarse mediante planos, cotas, estacas u otras referencias.
3. Dificultad para comprobar constantemente
No siempre es posible tener a un topógrafo comprobando cada movimiento de la excavadora.
4. Complejidad de la geometría
Taludes, pendientes, zanjas, plataformas y superficies irregulares pueden resultar más complejos de ejecutar utilizando únicamente referencias convencionales.
5. Falta de visibilidad
Desde la cabina, el operador no siempre puede saber visualmente si la punta del cucharón se encuentra exactamente en la cota prevista.
6. Necesidad de trabajar rápidamente
En proyectos con grandes volúmenes de movimiento de tierras, cada minuto cuenta. Las comprobaciones constantes pueden ralentizar el proceso.
Aquí es donde la tecnología puede cambiar radicalmente el flujo de trabajo.
Un sistema de guiado 3D permite trabajar con el modelo digital del proyecto
La filosofía de un sistema de guiado 3D es sencilla:
La máquina debe saber dónde está y el operador debe saber dónde debe llegar.
Para conseguirlo, el sistema combina diferentes tecnologías.
En el caso de las soluciones CHCNAV para excavadoras, se utilizan receptores GNSS de alta precisión, sensores IMU y software de control y visualización, proporcionando información sobre la posición de la cuchara y su relación con el modelo de diseño.
De esta forma, el operador puede visualizar en la cabina información relacionada con:
- Cota actual.
- Cota objetivo.
- Profundidad.
- Pendiente.
- Posición de la cuchara.
- Superficie de diseño.
- Diferencia respecto al modelo.
- Información de corte y relleno.
El objetivo es que el operador no tenga que adivinar cuándo ha llegado a la cota.
Puede trabajar utilizando datos.
De la estaca al modelo 3D
Durante décadas, las estacas y referencias físicas han sido fundamentales para ejecutar obras.
Y siguen teniendo su utilidad.
Pero la maquinaria actual permite trabajar de una forma diferente.
En lugar de depender exclusivamente de una referencia física colocada en un punto concreto, el operador puede disponer de un modelo digital georreferenciado de la superficie que debe ejecutar.
Esto supone un cambio de concepto.
La información pasa de estar únicamente:
sobre el terreno
a estar también:
dentro de la máquina.
CHCNAV explica que sus sistemas de control de maquinaria permiten seguir superficies de diseño en tiempo real y reducir comprobaciones manuales, retrabajos y costes operativos.
¿Cuánto puedes ahorrar evitando una sobreexcavación?
Esta es la pregunta más interesante.
Y la respuesta correcta es:
depende de cuánto cueste cada metro cúbico adicional en tu obra.
Por eso recomendamos que cada empresa calcule su propio coste real de sobreexcavación.
Una fórmula sencilla puede ser:
Coste por m³ sobreexcavado
Excavación + carga + transporte + gestión + relleno + compactación + costes indirectos
Después:
Coste total
m³ sobreexcavados × coste real por m³
Por ejemplo:
| Concepto | Ejemplo |
|---|---|
| Volumen sobreexcavado | 100 m³ |
| Excavación y carga | 8 €/m³ |
| Transporte/gestión | 12 €/m³ |
| Relleno y compactación | 15 €/m³ |
| Coste directo estimado | 35 €/m³ |
| Impacto total | 3.500 € |
Importante: estos importes son únicamente un ejemplo para explicar la metodología. No representan una tarifa universal ni un coste aplicable a todas las obras.
Lo interesante no es si el resultado final son 2.000 €, 3.500 € o 5.000 €.
Lo importante es descubrir cuánto cuesta realmente en tu empresa cada error de excavación.
Y si ocurre todos los días?
Aquí aparece el verdadero problema.
Una sobreexcavación puntual puede ser asumible.
Pero una pequeña desviación repetida durante semanas puede tener un impacto muy importante.
Imaginemos una empresa que, de media, genera:
20 m³ adicionales al día.
Si trabaja 20 días al mes:
20 × 20 = 400 m³ adicionales al mes.
Si el coste efectivo asociado fuese, hipotéticamente, de 25 €/m³:
400 × 25 € = 10.000 € al mes.
Y estamos hablando de un ejemplo deliberadamente sencillo.
Cuando se analiza la rentabilidad de una excavadora, no basta con preguntarse:
«¿Cuánto produce esta máquina?»
También deberíamos preguntarnos:
«¿Cuánto material mueve que realmente no debería estar moviendo?»
Porque una máquina puede parecer productiva mientras está excavando cientos de metros cúbicos que después habrá que volver a rellenar.
La precisión también es rentabilidad
Este es uno de los conceptos que queremos destacar desde Geogest.
La precisión no es únicamente una cuestión técnica.
La precisión también es económica.
Una excavadora que trabaja correctamente:
- Reduce movimientos innecesarios.
- Reduce sobreexcavaciones.
- Reduce retrabajos.
- Puede reducir consumo de combustible.
- Puede reducir transporte.
- Puede reducir necesidades de relleno.
- Reduce tiempos de comprobación.
- Aumenta la productividad.
- Permite aprovechar mejor las horas de máquina.
CHCNAV señala precisamente la productividad y la eficiencia de costes entre los principales beneficios de su TX73, destacando la reducción de mediciones y ajustes manuales, así como de retrabajos.
¿Qué sistemas CHCNAV pueden ayudarte a evitar sobreexcavaciones?
En Geogest comercializamos diferentes soluciones CHCNAV de control de maquinaria 3D en España.
No todas las máquinas necesitan el mismo sistema.
Por eso, la solución debe elegirse en función del tipo de maquinaria, tamaño, trabajo que realiza, nivel de precisión requerido y metodología de trabajo.
CHCNAV TX73 para excavadoras
El TX73 es un sistema de control 3D para excavadoras que combina GNSS de alta precisión y sensores IMU para determinar la posición de la punta de la cuchara y compararla con el modelo de diseño en tiempo real. CHCNAV indica una precisión máxima de 1 cm en horizontal y 1,5 cm en vertical bajo las condiciones especificadas.
Puedes consultar la información completa del producto en:
CHCNAV TX73 – Sistema de excavadora 3D de Geogest
Es una solución especialmente interesante para empresas que realizan trabajos donde la precisión de cotas, pendientes y superficies tiene un impacto directo sobre el resultado final.
EasyNAV eMG100 para excavadoras
Para determinados trabajos y máquinas, Geogest también comercializa EasyNAV eMG100, una solución 3D diseñada para simplificar la excavación de precisión.
Según la información publicada por Geogest, incorpora pantalla de 10,1 pulgadas, receptor GNSS, sensores IMU y dos antenas GNSS, ofreciendo una guía con precisión centimétrica.
La solución está orientada especialmente a excavadoras pequeñas y destaca por una configuración rápida, diseño sencillo y funciones como la visualización de elevación, pendiente, orientación de la máquina, ángulo del cucharón y volumen.
Puedes conocerlo aquí:
EasyNAV eMG100 – Sistema 3D para excavadoras
CHCNAV TG63 para motoniveladoras
La sobreexcavación no es el único problema relacionado con la precisión en movimiento de tierras.
En trabajos de nivelación, una ejecución incorrecta también puede generar consumo adicional de material, horas de máquina y retrabajos.
Por eso, Geogest también dispone del CHCNAV TG63, un sistema de control 3D para motoniveladoras diseñado para proporcionar control de alta precisión de la cuchilla.
Puedes conocer esta solución en:
CHCNAV TG63 – Control 3D para motoniveladoras
CHCNAV TD63 PRO para bulldozers
En bulldozers, el control de la hoja es fundamental para conseguir superficies y cotas correctas.
El TD63 PRO utiliza posicionamiento GNSS dual, sensores IMU y control automático de la cuchilla respecto a la superficie de diseño. CHCNAV indica que el sistema permite automatizar el control de la hoja y reducir errores y retrabajos.
Puedes consultar el producto en:
CHCNAV TD63 PRO – Control automático 3D para bulldozers
El sistema 3D no sustituye al topógrafo
Este punto es importante.
Un sistema de guiado 3D no significa que una empresa pueda prescindir de la topografía.
El topógrafo continúa desempeñando un papel fundamental en:
- Levantamientos.
- Georreferenciación.
- Creación de modelos.
- Control de calidad.
- Comprobación de cotas.
- Generación de superficies.
- Validación del proyecto.
- Control final de los trabajos.
La diferencia está en que el sistema 3D permite llevar esa información directamente a la maquinaria.
El topógrafo genera y valida la información.
El sistema la utiliza.
El operador ejecuta.
Es una colaboración entre tecnología, topografía y maquinaria.
El objetivo no es excavar más rápido: es excavar mejor
A veces se piensa que el objetivo de instalar un sistema 3D es conseguir que la excavadora trabaje más deprisa.
Pero esa no debería ser la única finalidad.
El verdadero objetivo es conseguir:
más precisión + menos errores + menos retrabajo + mejor utilización de la máquina.
Porque acelerar una excavación incorrecta no aporta rentabilidad.
Si una excavadora retira 100 m³ más de lo necesario en menos tiempo, la empresa no ha ganado productividad.
Ha generado un coste más rápidamente.
La verdadera productividad aparece cuando la máquina produce el resultado correcto con el menor número posible de operaciones adicionales.
¿Cuándo merece la pena instalar un sistema 3D?
No existe una respuesta idéntica para todas las empresas.
Pero hay determinados escenarios en los que la tecnología puede tener especial interés:
Empresas que realizan grandes movimientos de tierras
Cuanto mayor es el volumen de material, mayor puede ser el impacto de pequeños errores.
Empresas que trabajan con muchas cotas
Zanjas, plataformas, cimentaciones y diferentes superficies pueden beneficiarse de disponer de información en cabina.
Empresas con trabajos repetitivos
Cuando una máquina trabaja diariamente en proyectos similares, el ahorro acumulado puede ser significativo.
Empresas con problemas de retrabajo
Si se detectan errores después de ejecutar determinadas zonas, conviene analizar dónde se está produciendo la pérdida de productividad.
Empresas que quieren digitalizar sus obras
El control 3D permite conectar el modelo digital con la ejecución física.
Una pregunta que toda empresa de movimiento de tierras debería hacerse
Antes de decidir si necesita un sistema de control 3D, recomendamos hacer algo muy sencillo.
Durante un mes, registra:
- Horas de excavadora.
- Litros de combustible.
- Horas de topografía.
- Número de comprobaciones.
- Número de correcciones.
- Volumen de sobreexcavación.
- Material utilizado para rellenos.
- Número de camiones adicionales.
- Horas improductivas.
- Retrabajos.
- Incidencias relacionadas con cotas.
Después, calcula cuánto dinero representan.
Probablemente el resultado sea mucho más interesante que comparar únicamente el precio de adquisición de un sistema 3D.
Porque la pregunta no debería ser:
«¿Cuánto cuesta un sistema 3D?»
La pregunta correcta es:
«¿Cuánto me está costando trabajar sin él?»
La precisión se convierte en rentabilidad cuando se mide
La tecnología por sí sola no garantiza una obra rentable.
Pero disponer de información precisa permite tomar mejores decisiones.
Un sistema de control 3D puede ayudar a que el operador trabaje directamente respecto al modelo de diseño, reduciendo la necesidad de mediciones manuales, errores y repeticiones. Las soluciones CHCNAV para maquinaria están precisamente orientadas a ese flujo de trabajo.
En excavadoras, el TX73 permite comparar en tiempo real la posición de la cuchara con la superficie de diseño.
En soluciones como EasyNAV eMG100, el operador dispone de información sobre elevación, pendiente, orientación y volumen, con una interfaz diseñada para simplificar el trabajo.
Y en bulldozers, el TD63 PRO puede controlar automáticamente la hoja respecto al modelo de diseño.
En todos los casos existe una misma idea:
hacer que la máquina trabaje con información.
¿Cuánto dinero estás perdiendo por sobreexcavar?
No existe una cifra universal.
Puede ser cientos de euros en una pequeña actuación o miles de euros en un proyecto de mayor volumen.
Pero lo importante es que el coste existe.
Cada metro cúbico excavado innecesariamente puede generar:
más tiempo + más combustible + más transporte + más material + más mano de obra + más comprobaciones + más retrasos.
Y si ese error se repite diariamente, el impacto puede ser mucho mayor de lo que inicialmente parece.
Por eso, si tu empresa trabaja habitualmente con excavadoras, bulldozers o motoniveladoras, merece la pena analizar cuánto cuesta realmente cada desviación respecto al proyecto.
¿Quieres reducir sobreexcavaciones en tus obras?
En Geogest comercializamos en España soluciones de control y guiado 3D CHCNAV para maquinaria, adaptadas a diferentes tipos de máquinas y necesidades de trabajo.
Actualmente disponemos de soluciones para:
- Excavadoras: CHCNAV TX73 y EasyNAV eMG100.
- Motoniveladoras: CHCNAV TG63.
- Bulldozers: CHCNAV TD63 PRO.
Puedes consultar todas las soluciones disponibles en nuestra página de:
Sistemas de control de maquinaria 3D CHCNAV – Geogest
Además, en Geogest no nos limitamos al suministro del equipo. La instalación, configuración, calibración y formación son elementos fundamentales para que un sistema 3D pueda integrarse correctamente en el flujo de trabajo de una empresa. En nuestros casos de éxito mostramos instalaciones reales realizadas sobre maquinaria de diferentes clientes.
Conclusión: sobreexcavar cuesta dinero, controlar la excavación puede ahorrarlo
La sobreexcavación es uno de esos costes que muchas veces pasan desapercibidos porque no aparecen en una única factura.
Primero está el terreno adicional que se retira.
Después aparece el transporte.
Después la gestión.
Después el relleno.
Después la compactación.
Y, en algunos casos, el retraso y las horas adicionales de maquinaria.
Por eso, 100 m³ extra no son simplemente 100 m³.
Son una cadena de operaciones que pueden terminar teniendo un impacto económico considerable.
La tecnología de control de maquinaria 3D permite cambiar la forma de trabajar: en lugar de ejecutar únicamente basándose en referencias físicas y comprobaciones posteriores, el operador puede utilizar el modelo digital del proyecto como referencia durante la excavación.
Las soluciones CHCNAV combinan GNSS, sensores IMU y software de visualización para proporcionar información en tiempo real sobre la posición de la maquinaria respecto al diseño.
Y esa información puede traducirse en algo que cualquier empresa de construcción entiende perfectamente:
menos errores, menos retrabajos y mayor control de los costes.
Porque, al final, la precisión también es rentabilidad.
¿Quieres saber qué sistema 3D necesita tu maquinaria?
Si quieres analizar cuánto podrías ahorrar reduciendo sobreexcavaciones, retrabajos y comprobaciones manuales, contacta con Geogest.
Nuestro equipo puede estudiar el tipo de excavadora, bulldozer o motoniveladora que utilizas, el tipo de trabajos que realizas y las necesidades de precisión de tus proyectos para recomendarte la solución CHCNAV más adecuada.
Geogest – Sistemas de control de maquinaria 3D CHCNAV en España
Tel.: 607 94 35 60
Email: info@geogest.es
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